Historia

Los orígenes de nuestra casa se remontan a finales del siglo XIX, cuando los tatarabuelos abrieron una tienda, y posteriormente un obrador que servía de despensa a los agricultores del pueblo, y suministraban diariamente todo tipo de comestibles y embutidos que la familia elaboraba de las matanzas caseras.
En la época de los tatarabuelos, solamente existía la posibilidad de hacer matanzas durante el invierno por la dificultad de la conservación de los productos. Los bulls y butifarras cocidas se podían conservar unas semanas más ya que se secaban ligeramente, pero tan solo los salchichones de larga curación eran los que estaban en su  punto para consumir en verano.

En los años 30, con la llegada de las fábricas de hielo, fue posible alargar más la conservación de los productos frescos y cocidos, lo que posibilitó también la comercialización en zonas más alejadas.
Pero no fue hasta la generación posterior, hacia los años 60, que se instalaron cámaras frigoríficas más modernas, lo que permitió elaborar todo tipo de productos durante todo el año y extender la comercialización a nivel provincial.
Ya en la década de los 80, hubo una verdadera evolución en la elaboración de jamones cocidos primero, y posteriormente de nuevos productos más especiales, llegando así a la distribución por toda la península y posteriormente por la UE.