LA IMPORTÀNCIA DE LA FLORA

La flora exterior en los productos curados es el principal indicador de que éstos han sido sometidos a un proceso de curación tranquila. Ésta va apareciendo poco a poco debido a las condiciones de la humedad y curación lenta. El producto va soltando su humedad muy despacio y va cultivando dicha flora, la cual nos aporta el aroma característico del producto.

Esta flora es del hongo penicilinum, que aparece encima de la tripa natural, es comestible e inocuo pero determina el aroma interior y exterior del producto.

Si el producto se hubiera curado con mucho aire y rápidamente esta flora no existiría y perderíamos el incomparable sabor tanto interior como exterior.

Para consumir el producto en óptimas condiciones de sabor, recomendamos que éste se conserve unos días colgado a temperatura ambiente, fuera de su envoltorio. De este modo, se apreciarán todas las notas de sabor y aroma.

Asimismo recomendamos mantenerlo a temperatura ambiente, ya que el producto se irá secando poco a poco hasta obtener el grado de concentración deseado por cada consumidor.