CURACIÒ TRANQUILA

Dada la situación climática de nuestra comarca, desde los inicios de nuestra actividad teníamos que hacer los procesos de curación durante los meses más fríos y secos. Asimismo y en función del diámetro de los productos a curar, éstos procesos se hacían durante más o menos meses al año.

Antiguamente, para mantener el máximo de tiempo una temperatura fresca, se curaban estos productos en cavas subterráneas. Ello nos permitía obtener la temperatura fresca pero al mismo tiempo había más humedad, lo que hacía que los procesos fueran más lentos. Debido a estas características, conseguíamos un 'bouquet' mucho más evolucionado, con una flora exterior abundante.

Desde hace unos años, hemos replicado en nuestras cavas de secado la temperatura y humedad (HR) que reproducen las obtenidas antiguamente en los meses de invierno, cuando los productos se curaban muy lentamente y aparecía una flora exterior natural. Este hecho significa que el proceso no es forzado sino tranquilo, hasta obtener ese sabor original de principios del siglo pasado.

Es un proceso donde se desarrolla todo el aroma y sabor de los productos y donde aparece la flora exterior que nos aporta el aroma propio de nuestra casa y que hace que nuestros productos se puedan pelar con facilidad.