30

Ago

Diferencias entre el paté y el foie-gras

Diferencias entre paté y foie-gras

Es bastante común presentar cierta confusión a la hora de distinguir el paté del foie- gras. A pesar que tienen ingredientes comunes, su composición y su proceso de elaboración son sustancialmente diferentes, tal y como te explicaremos a continuación con el objetivo que tengas más claro lo que vas a probar a partir de ahora.

Empezamos.

 

El foie-gras, término adoptado del francés y cuya tradición literal es “hígado graso”, se elabora únicamente con el hígado de ganso, de oca o de pato. Hay que destacar además que este hígado está hipertrofiado por una excesiva alimentación de los animales. Las aves están inmovilizadas y sobrealimentadas y con el hígado no se mezcla ningún otro ingrediente para elaborar el foie-gras, solamente se trata con calor con el objetivo de higienizar el producto.

Este producto destaca por tener un gusto suave y una textura agradable gracias a su lenta cocción y a la calidad de sus materias primas tal y como lo ofrecemos en Mitjans con nuestras elaboraciones de foie-gras. Podemos encontrar también diferencias en la presentación del foie-gras en diferentes opciones com puede ser el bloque, el mi-cuit o el mousse de foie-gras entre otros.

El foie-gras de pato es el más común y encontramos diferentes formas de degustarlo (foie-gras a la sartén, en barra, en terrina o en conserva).

 

A diferencia del foie-gras, para la elaboración del paté se necesitan diferentes ingredientes, condimentos y aditivos tratados con calor con el objetivo de conseguir la textura, el sabor y la consistencia tan propia de este producto. El hígado suele ser uno de los ingredientes que contiene el paté, aunque comparte protagonismo con carnes de otros animales (cerdo la más usada), harinas, leche, especias, condimentos y aditivos que le dan consistencia.

Aunque este producto se conoce con el nombre de «paté», la forma correcta de denominarlo es «pasta» o «paté de hígado», seguido del nombre del animal del que procede. Por lo general, los más abundantes suelen ser los patés de hígado de cerdo, seguidos de los de hígado de pato.

 

En Mitjans ofrecemos una amplia variedad de patés, y para conseguirlo usamos todo tipo de preparados: caldos de pato, asados de carnes, diferentes fumets de pescado y marisco, caldos de verduras, etc. Destacan también los patés de pato para fiestas con un contenido mínimo de 50% en foie-gras.

 

 

Tanto paté como foie-gras son alimentos de un alto nivel de calorías, aunque habría que destacar que el foie-gras tiene el doble de hierro y de calorías que el paté. El consumo de foie-gras se recomienda en nuestra alimentación porqué tiene el efecto de disminuir la tasa de colesterol malo en la sangre. En el caso del paté contiene mucha vitamina A o niacin, y previene enfermedades en los ojos, fortalece el sistema inmunitario y tiene propiedades anticancerosas. 

 

Una vez conocidas las diferencias de composición, vamos a revisar las mejores opciones para servir y tomar estos productos.

 

El foie- gras al ser un producto de gran contenido graso y consistencia mantecosa es importante sacarlo de la nevera unos diez minutos antes de servirlo, para que mantega su textura consistente. Lo ideal es es cortarlo con un cuchillo bien afilado, al que previamente sumergido en agua caliente para conseguir cortes precisos. Este procedimiento se puede seguir de igual manera con el paté.

Tanto paté como foie-gras se sirven a la mesa con panecillos tostados, tostadas o panes variados de frutas, pasas o higos por ejemplo. Ambos productos los podemos presentar en pequeños vasitos, cuencos de barro o cucharitas. Los podemos degustar en aperitivos, entremeses y canapés.

 

Y después de esto no te han entrado ganas de comer un poco de paté o de foie-gras? Vamos a ello!