08

Ago

Consejos para introducir el ejercicio en tu día a día

Introducir ejercicio a tu vida

El ritmo de vida acelerado que llevamos hace que en ocasiones dejemos de lado un estilo de vida más sano y equilibrado donde el ejercicio físico queda relegado a un segundo plano.

 

Según nos constata un estudio realizado por el Hospital Transfronterizo de Puigcerdà junto a la Facultad de Medicina de la Universidad de Girona, la actividad física moderada al menos 20 minutos realizada 3 veces por semana, reduce un 31% el riesgo de mortalidad y previene hasta 15 enfermedades.

 

Realizar una actividad física de forma regular y sistemática es una práctica beneficiosa en la prevención, el desarrollo de la salud y a la vez es un determinante favorable en la toma de decisiones de nuestra vida cotidiana. El bienestar mental, la mejora de la memoria, la rapidez de ideas  o la mejora de la autoestima son algunos de los beneficios que conlleva la introducción del ejercicio físico.

Todas las actividades físicas deben iniciarse o bien retomarse (por ejemplo, tras un período largo de inactividad) de manera progresiva y adaptadas siempre a los objetivos de cada uno. No debemos olvidar que la intensidad del ejercicio dependerá siempre entre otros factores, de nuestra condición física.

 

A veces la falta de tiempo, la motivación, la condición económica o nuestro estilo de vida pueden ser frenos a la introducción del ejercicio en nuestro día a día.

Para evitar llevar una vida sedentaria puedes probar de introducir pequeños cambios diarios que te permitirán sentirte mucho mejor. Estos cambios serán posibles,  siempre y cuando contemos con predisposición y constancia como armas para la introducción progresiva del ejercicio. Antes de empezar a tomar nota hay que recordar que estos cambios no requieren mucho tiempo y son perfectamente compatibles con nuestro día a día.

 

·       Usa las escaleras en vez del ascensor. Subir escaleras es un ejercicio saludable, requiere poco esfuerzo y en ocasiones subir puede ser más rápido que esperar al ascensor.

·       Mete la barriga mientras esperas en la cola del supermercado o la del autobús, manteniendo las piernas  rectas y la espalda bien erguida. Una vez tengas esa postura, mete la barriga hacia dentro e inspira y expira el aire comprimido con la zona lumbar relajada.

·       Bájate una parada antes del autobús y camina unos minutos más hacia casa o ves al trabajo en bicicleta. Caminar o ir en bici son una de las mejores formas de comenzar una rutina de ejercicios, ya que ayudan a ejercitar los músculos y a quemar calorías.

·       Haz la compra y lleva una bolsa en cada mano caminando siempre con el dorso recto para evitar dolores de espalda.

·       Cuida la higiene postural en el trabajo y realiza un mínimo de 10 minutos diarios de estiramientos: prevendrás el dolor de espalda y ganarás en bienestar. Una correcta posición al estar sentado puede disminuir también el riesgo de padecer lesiones degenerativas en tu columna.

·       Duerme un mínimo de 7-8 horas diarias e intenta acostarte aproximadamente a la misma hora todos los días. Es importante que tu sueño sea de calidad para que te sientas bien descansado una vez levantado.

·       Bebe una media de dos litros diarios de agua. Una buena hidratación mejora la elasticidad de la piel y ayuda a los riñones a realizar de una forma más efectiva su función. Lleva siempre contigo una botella de agua para hidratarte entre horas y en el trabajo no olvides beber con regularidad.

·       Haz ejercicio con amigos. Es menos probable que seas perezoso en tu rutina si haces la actividad con alguien ya que la motivación puede ser más fácil de conseguir.

·       Haz estiramientos antes y después de la actividad física.  Prepara tus músculos antes de entrenar para afrontar correctamente el ejercicio, al igual que después de la actividad física vuelve a estirar para relajarlos.

·       Varía tu rutina. Un dia caminas, haces pesas, ejercicios en casa o cualquier actividad que te motive. Si sigues una disciplina y eres constante durante un tiempo el ejercicio se convertirá en una actividad relajante y divertida para mantenerte en buena forma.

·       Realiza cinco comidas al día sin olvidar sobretodo un desayuno completo y una cena ligera. Una de las principales razones por las que es importante realizar cinco comidas al día es porque si solamente comiésemos tres veces, estaríamos dejando pasar mucho tiempo entre comida y comida. Los tentempiés, si se consumen con moderación y equilibrio, nos pueden permitir aguantar sin hambre las tres grandes comidas del día.

 

Estos son algunos de los consejos que puedes seguir para introducir la actividad física en tu día a día de una manera fácil y sin suponer un gran esfuerzo por tu parte. Recuerda que tener una vida más sana y equilibrada nos puede permitir encontrarnos mejor con nosotros mismos y disfrutar de la vida con más facilidad.